Las fiestas de Vitoria es el espectáculo anual de alegría desbordante, de la capital alavesa, durante el cual se celebran toda una serie de actos y costumbres masivamente asistidos, que han llegado a situar a las fiestas de Vitoria en unos festejos en los que prima la participación popular, sumiendo así a todos los vitorianos en la fiesta y convirtiéndose en protagonistas.
Si bien las fiestas dan comienzo con el chupinazo del 4 de Agosto, cabe recordar que el día de Santiago es un primer contacto con los más devotos de la fiesta vitoriana.
A partir de la “bajada de celedón” Vitoria discurre sobre la senda de un gran abanico que conlleva las ofrendas a la Virgen Blanca, procesiones, dianas y como no el entusiasmo de las cuadrillas de blusas.
Día de Santiago
El Día de la Blusa es una festividad de la ciudad vasca de Vitoria (País Vasco, España) que se celebra cada 25 de julio, Los protagonistas de esta celebración son los Blusas. Las cuadrillas, que juntan a algo más de dos mil blusas, que comenzarán el día con el tradicional homenaje en recuerdo de sus antecesores fallecidos, que se celebrará en el cementerio de la ciudad.
Acto seguido, a las diez y media comenzarán los actos lúdicos con la carrera de burros, uno de los festejos más populares de este día, en el que los mozos deberán poner a prueba sus habilidades a lomos de un asno en un circuito cerrado en la renovada Plaza de la Virgen Blanca.
Además, miles de vitorianos cumplirán con la tradición de comprar ristras de ajos en el mercado que se instalará en las calles Portal del Rey y Cuesta de San Francisco, que lucirán al hombro durante la mañana.
La oferta festiva se completará con la Feria Agrícola y Ganadera de Santiago, en el aparcamiento del pabellón Buesa Arena, en el que se expondrán 217 selectas cabezas de ganado y se celebrará una feria de compraventa. Allí se repartirán tres mil raciones de vaca terreña, para saciar el hambre de los miles de personas que suelen acudir.
Un concierto de la banda municipal en el quiosco de la Florida y deporte rural en la plaza de los Fueros completan el cartel de la mañana.
Ya por la tarde los blusas realizan lo que tradicionalmente se llama paseillo a los toros, en el cual conjuntamente con una txaranga o con los grupos de txistus amenizan el centro Gasteiztarra. además de esto pasaran lo que resta de día y la noche animando las calles.
Todo ello servirá para calentar motores de cara a la cada vez más cercana bajada de Celedón que da inicio de las fiestas de la Virgen Blanca, el 4 de agosto.
Fiestas de la Blanca
Las Fiestas en honor a la Virgen Blanca, se celebran en Vitoria desde 1884. Tienen su comienzo el día 4 de agosto en la Plaza de la Virgen Blanca, situada en el corazón de la ciudad, donde miles de vitorianos y visitantes se reúnen para dar comienzo a la celebración con la bajada de Celedón, un muñeco que representa a un antiguo aldeano alavés, y que cruza la Plaza a través de un sistema de poleas. Así la bajada, pero luego un miembro de una cuadrilla de blusas, caracterizado como tal cruza la plaza desde una oficina de la Caja Vital (en frente a San Miguel) hasta las escalinatas, odisea escoltada por blusas voluntarios. Más tarde y al llegar a la balconada de la Iglesia de San Miguel se le baila el tradicional aurresku y ya tras hablar se pueden oír los tradicionales y esperados: Gora Gasteiz!, Gora Celedón!... contestando la gente con un Gora! También se encienden puros y se descorchan miles de botellas de cava. Los jóvenes piden agua en las calles colindantes a la plaza y últimamente se bañan en céntricas fuentes. Así se inician las Fiestas, que duran del día 4 al 9 de Agosto, siendo el día 5 el Día de la Virgen Blanca.
Son protagonistas de estas fiestas las cuadrillas de blusas, agrupaciones de vitorianos y vitorianas que ataviados con los trajes típicos organizan y protagonizan numerosas actividades y llenan de buen humor estos días. Se organizan diferentes espectáculos,conciertos y verbenas para todos los gustos en varios escenarios esparcidos por la ciudad. Orquestas y txarangas circulan las veinticuatro horas del día, especialmente por la zona del Casco Viejo, centro neurálgico de la diversión. También se instalan mercadillos y barracas, atracciones de feria, se organizan corridas de toros por las tardes, fuegos artificiales y toros de fuego. Por la mañana hay vaquillas. Para los más tradicionales, el día 4 se realiza la Procesión de los Faroles, y se puede asistir al Rosario de la Aurora el día 5.
El día 7 se celebra el Celedón Txiki, una recreación de la bajada de Celedón, con los niños como protagonistas, tienen actividades pensadas para ellos durante todas la fiestas. Por su parte, el día 8 de agosto está dedicado al blusa veterano, y las calles se invaden de nostálgicos de la tercera edad ataviados con blusones de cuadrillas de los años 60. Y por último el día 9 de agosto es tradicionalmente llamado día del guarro, en la que las cuadrillas en los pasacalles, desfilaban embadurnados de harina, aunque actualmente esta tradición esta decayendo conforme las cuadrillas van regenerándose de savia nueva.
También se potencian actividades culturales propias del País Vasco, con campeonatos deportivos de pelota vasca, y conciertos de trikitixa y campeonatos de bertsolaris.
La ciudadanía resulta muy importante en estas fiestas; los vitorianos disfrutan y participan activamente en la celebración, y son buenos anfitriones y guías para aquellos que deseen conocer su ciudad en estos días.
Además de la algarabía festiva son de gran importancia los funciones religiosas que tienen lugar los días 4 (Vísperas, Procesión de los Faroles) y 5 de agosto (Rosario de la Aurora y Misa Pontifical, a las que acuden miles de vitorianos. Es la Cofradía de la Virgen Blanca el principal motor de estas celebraciones.
La procesión de los faroles
Durante la noche del día 4 hacia las 10 de la noche tiene lugar una procesión que recorre el centro de la ciudad por la cual se pasean los faroles iluminados. Instaurada en 1895, en esta procesión se pueden admirar faroles que son auténticas joyas únicas, labrados a mano con cristales de distintos colores.
El Rosario de la Aurora
Este acto se consuma a primera hora, sobre las siete de la mañana (después de la procesión de los faroles), en el que se congregan decenas de miles de personas que rezan a la virgen la cual se encuentra repleta de ramos de flores y se le brinda un baile folklórico llamado “Aurresku”.
La ofrenda es consagrada por las cuadrillas de blusas sobre la hornacina barroca de San Miguel del siglo XIV, tras la que estos aprovechan para la cotidiana “foto de familia”.






Las Fiestas en honor a la 










